lunes, 6 de abril de 2015

MONITORES TITULADOS.

En ocasiones, suelo frecuentar, en mi ciudad, lugares destinados a la practica de actividad física. Lugares destinados al ocio. Lugares con material específico fijado al suelo (porterías, canastas) que sirven para que cualquier ciudadano activo pueda practicar algún tipo de deporte.

Estos lugares también suelen ser usados, en algunas ocasiones, por diferentes equipos deportivos para realizar sus entrenamientos. Fútbol y baloncesto mayoritariamente. Dichos equipos cuentan con "monitores", que se encargan de la realización del entrenamiento de los diferentes chavales que conforman dicho equipo. Lo pongo entre comillas, puesto que en la mayoría de las ocasiones, puedo ver auténticas barbaridades llevadas a cabo por estos, de ahí las comillas.

Hoy en día, es frecuente ver, como todo el mundo entiende de deporte y de actividad física. Cualquier persona (sin titulación oficial) puede decirte que tipo de ejercicios debes de llevar a cabo para correr una maratón, para ganar cuatro kilos de masa muscular, para perder peso....también es aplicable a las personas que suelen llevar equipos deportivos (hay excepciones), se suelen ver por estos lugares personas que llevan a cabo la función de monitor o entrenador deportivo sin ningún tipo de titulación, y si te quedas observando un rato el entrenamiento, te das cuenta de su poco conocimiento a la hora tratar con chavales en fase de formación. Con el paso del tiempo, las consecuencias son irreparables.

En la infancia, la realización de ejercicios de manera inadecuada, puede tener graves consecuencias en la vida adulta. A corto plazo, no eres consciente, puesto que cuando tu edad oscila entre los diez y veinticinco años, nuestro cuerpo está preparado para aguantar todo tipo de agresiones físicas (bien entendidas) pero a partir de los treinta, es cuando empiezan a aparecer las primeras goteras. Hablo desde mi propia experiencia. Por ello hemos de ser conscientes, de que nuestros entrenamientos y el entrenamiento de nuestros hijos deben estar supervisados por especialistas titulados en la materia. No todo el mundo vale. No me vale, que me digan, que yo llevo toda la vida entrenando y tengo mucha experiencia. No, no todo el mundo vale.

Los que nos dedicamos al mundo de la Educación física, hemos estudiado para ello, hemos estado preparándonos durante un cierto periodo de nuestras vidas, con el objetivo, de poder formar a nuestros jóvenes de la mejor manera posible y de la más saludable. Es una materia que nos apasiona, y pretendemos transmitirla de manera adecuada, fomentando en nuestros jóvenes hábitos saludables que aporten un beneficio a lo largo de sus vidas. A mí no se me ocurre presentarme en un hospital en urgencias, y pedir a la enfermera de turno, que me prepare el quirófano para poder operar. ¿Se imaginan la situación? ¿Quién sería capaz de ponerse en mis manos? Pues igual, cuando hablamos de actividad física, por favor, exijan monitores titulados, monitores competentes en su tarea.


Fuente: www.josemief.com

miércoles, 1 de abril de 2015

IMPORTANCIA DEL DESAYUNO.

Mi opinión personal es que las familias no le dan la importancia que debieran al desayuno de sus hijos/as, muchas personas creen que un zumo o un vaso de leche es suficiente antes de salir de casa, incluso muchos niños y jóvenes salen de casa sin desayunar. En Europa más de siete millones de niños/as salen de casa sin desayunar nada.

Hemos de ser conscientes de que el desayuno y el tentempié de media mañana deben aportar en torno al 30% de calorías que ingerimos durante todo el día, aportándonos los nutrientes y la energía necesaria para las primeras horas del día. Lo que permite un desarrollo nutricional adecuado del niño/a en proceso de crecimiento y desarrollo.

Además, los niños/as que no suelen desayunar o hacerlo mal, suelen ser más propensos al sobrepeso y la obesidad. En consecuencia, su rendimiento tanto físico como intelectual disminuye. En el extremo contrario, se situarían los niños/as que desayunan de manera adecuada, donde su rendimiento físico e intelectual mejora.

Por lo tanto, ante tales evidencias, las familias deben ser conscientes de la importancia de un buen desayuno. Es preferible dormir un poco menos cada día, quince minutos por ejemplo, y así poder desayunar con tranquilidad y de manera correcta. Los beneficios merecen la pena.

En un desayuno equilibrado debe haber un lácteo, fruta y cereales o derivados. Por lo tanto, debemos buscar la manera de encontrar la fórmula perfecta para nuestros hijos/as. Entre los lácteos podemos encontrar muchas variables: quesos, yogures, leches, batidos. En relación a la fruta hay una gran variedad destacando también los zumos naturales. En cuanto a los cereales podemos optar por distintos tipos de galletas, mueslis, panes y tostadas.

Un ejemplo de desayuno saludable para nuestros hijos/as antes de ir al colegio podría ser el siguiente:
  1. Zumo de naranja natural.
  2. Un par de tostadas de pan de cereales con mermelada de fresa.
  3. Un yogur 
  4. Para terminar, cuatro o cinco piezas de frutos secos (almendras, nueces, anacardos)
Es importante la preparación de un tentempié de media mañana para la hora del recreo, incluyendo en la maleta de nuestros hijos/as, una botella de agua, un bocadillo con algún tipo de derivado cárnico poco graso (pavo, jamón dulce, atún) y una pieza de fruta (manzana, fresa, plátano). Esto cubrirían las necesidades energéticas de nuestros hijos/as y le ayudarían a un mejor desarrollo y crecimiento, además de fomentar en ellos una conducta alimenticia saludable, muy importante para cuando llegue a la vida adulta.


Fuente: http://generacionnutricion.files.wordpress.com

Fuente consultada: El papel del desayuno y la merienda en la actividad física en la infancia  
                               Saioa Segura y Franchek Drobnic