domingo, 22 de junio de 2014

CONFLICTOS EN EDUCACIÓN FÍSICA.

Los conflictos suelen ser un fenómeno común en las escuelas entre el alumnado, y un motivo de preocupación para los maestros e instituciones educativas. Dichos conflictos suelen emerger de situaciones donde el alumnado no es capaz de gestionar de manera adecuada las emociones negativas (perder, burla, insulto). 





La Educación Física dispone de diferentes acciones motrices para educar las relaciones interpersonales del alumnado. El RD 126/2014 de 28 de febrero por el que se establece el currículo básico para la educación primaria recoge las siguientes: 
  • Acciones motrices individuales en entornos estables.
  • Acciones motrices en situaciones de oposición.
  • Acciones motrices de colaboración con o sin oposición.
  • Acciones motrices en situación de adaptación al entorno.
  • Acciones motrices en situaciones de índole artística o de expresión.


Existen varias investigaciones que examinan los efectos de los juegos de oposición en la aparición de conflictos motores en las clases de Educación Física. Y ponen de manifiesto que la competición acentúa los conflictos entre el alumnado y la intensidad de las emociones negativas.

Con esto, no quiero decir, que desterremos los juegos de oposición ni la competición. Estas investigaciones me invitan a reflexionar sobre las distintas variables que pueden influir en la aparición de conflictos en las clases de Educación Física. Todo va a depender del contexto que nos encontremos a la hora de llevar a cabo nuestra práctica docente. Es obvio, que si tenemos un grupo de alumnos/as emocionalmente inteligentes, la práctica de juegos de oposición y la competición se podrá llevar a cabo como un contenido más de nuestra área, puesto que nuestros alumnos/as percibirán el juego como disfrute y diversión, viendo esa experiencia lúdica bajo el modelo “todos ganamos” (jugamos, disfrutamos, nos divertimos y vivenciamos emociones positivas). En el caso contrario, donde el grupo pueda tener carencias en relación a la inteligencia emocional, cada acción o estímulo podrá verse como un obstáculo, desencadenando emociones negativas (ira, rabia, rechazo), ante cualquier éxito del rival. La persona se instala en el modelo “ganar-perder” y no es capaz de obtener bienestar si no es ganador. En esta situación es cuando se generan el mayor número de conflictos. (¿Por qué te peleas? Conflictos motores y emociones negativas en la clase de Educación Física: el caso de los juegos de oposición)

Todo ello me invita de nuevo a reflexionar sobre mi práctica docente, sobre los errores cometidos en el pasado, sobre cómo mejorar mi práctica docente y que repercuta positivamente en el aprendizaje de mis alumnos/as. Un compañero de profesión en una entrevista dijo la siguiente frase: “tenemos que aprender que el error es el primer paso para dar con la respuesta correcta”. Estoy totalmente de acuerdo con él, la equivocación te muestra el camino a seguir.


Hoy en día, existen numerosas investigaciones que ponen de manifiesto la forma de minimizar los conflictos en las clases de Educación Física. Optar por una estructura cooperativa reporta numerosos beneficios al aprendizaje de nuestro alumnado, entre sus ventajas podemos destacar las siguientes:

  • Actividades motivadores, divertidas y que se salen de lo cotidiano.
  • Favorecen el desarrollo social de los alumnos/as: Mejora de las relaciones interpersonales (saber escuchar, respetar y ayudar a los demás, pedir perdón, animar, compartir, confiar en los demás, esperar turno, respeto de normas, trabajar en equipo)
  • Favorecen el desarrollo personal: Mejora de la relación intrapersonal (autoestima, autonomía, autoconfianza, autoconcepto, esfuerzo, superación, autorregulación, control emocional)
  • Desarrollo de la inteligencia emocional, una vez que nuestro grupo desarrolle este tipo de inteligencia, seremos capaces de hacer cualquier cosa.


Hay que buscar un giro en nuestra práctica docente, implementar aquellas metodologías que aporten más beneficios a nuestro alumnado. Sé que no es fácil, que muchas veces uno tiene miedo a equivocarse, a buscarse problemas. Pero precisamente el error será el encargado de mostrarte el camino. 

¡A equivocarse!


“Buscar el lado positivo de los problemas nos fortalece, pues no es una pérdida de tiempo idear soluciones para futuros contratiempos; si no aparecen, no se ha perdido nada, si lo hacen, nos pillan preparados”. Joan Vaello Orts.





7 comentarios:

  1. Muy buena entrada. Estoy de acuerdo contigo especialmente en lo que dices del "ambiente emocional" del grupo clase. Tengo grupos en los que cualquier tipo de actividad funciona y donde el conflicto es una oportunidad de aprender, y otros en que cualquier actividad de oposición desencadena todo tipo de desencuentros. Con estos últimos suelo trabajar actividades expresivas, acrosport, juegos cooperativos y progresivamente introduzco deportes alternativos con múltiples cambios de equipo. En general esta estrategia me da buenos resultados. Por desgracia los deportes tradicionales, en especial los de invasión (fútbol, balonmano, baloncesto...), son los que mas problemas generan. Por un lado están los modelos negativos sobre estos deportes que los medios proporcionan, del fútbol en especial; por otro las diferencias de habilidad en actividades tan conocidas provocan tensiones añadidas.
    Creo, al igual que tú que este momento es excelente para reflexionar sobre lo realizado durante el curso y, tras un descansito que nos merecemos, planificar el próximo teniendo en cuenta esta reflexiones. Un gran post. Enhorabuena

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  2. ¡Muchas gracias Inés! Tú comentario complementa a mi post, dando alternativas para llevar a cabo en nuestras clases. Como tú bien dices, es muy importante tener en cuenta el "ambiente emocional" del grupo. Por ello para grupos difíciles, como tú resaltas, es recomendable empezar con trabajo cooperativo, enseñando a los alumnos/as a cooperar, y haciendo poco uso de juegos de oposición y de la competición, hasta que los alumnos/as estén "educados" emocionalmente. Vivimos en una sociedad donde prima la competición, donde sólo vale ganar, y no todo es ganar. Debemos enseñar a nuestros alumnos/as a competir, pero contra uno mismo, para ser mejores cada día. Con la cooperación fomentamos el desarrollo de la inteligencia emocional, muchos autores la consideran un pilar básico en la educación del siglo XXI. Hay una frase de John Withmore que dice: "La inteligencia emocional dobla en importancia a la agudeza mental a la hora de lograr el éxito en el lugar de trabajo".
    Siempre bienvenida a este blog. Muchas gracias por participar y por dejar tu opinión, así todos aprendemos.

    Un abrazo fuerte Inés.

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  3. Buenos puntos de vista muy concientizados, panorama que lo da sus buenos años experiancia,saludos.

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    1. ¡Muchas gracias por el comentario y por participar en este blog Emmanuel!
      Sin lugar a dudas, la experiencia es un grado, del error aprendemos y mejoranos nuestra praxis. Un saludo.
      Siempre bienvenido a este blog.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Comparto con Cordytic que los deportes tradicionales generan múltiples conflictos y que otro tipo de actividades físicas disminuyen la aparición de los mismos. Creo que esa es la línea a seguir: cooperación, actividades expresivas y rítmicas, actividades donde el nivel de habilidad motriz previo no establezca diferencias abismales entre los alumnos, tareas que interesen por igual a niños y niñas,...

    Dicho esto, también se puede afirmar que, precisamente porque los deportes tradicionales propician un ambiente favorecedor de situaciones emocionales problemáticas, hay que aprovecharlos en beneficio del aprendizaje. Del aprendizaje emocional. Porque el autocontrol emocional también hay que ponerlo en práctica y si no se dan situaciones para ello es complicado que se adquiera.

    Imaginad si en el área de matemáticas dijéramos que no vamos a plantearles problemas a nuestros alumnos porque muchos de ellos se no saben resolverlos y se desaniman y les crean stress. ¿Qué haríamos? Ayudarles a resolverlos, imagino... Pues aplíquese la misma metodología en el área de EF.
    Cada vez estoy más convencido de la necesidad de planificar juegos de vuelta a la calma que nos ayuden a reducir estas tensiones que se generan en la práctica deportiva competitiva. Además de reducir tensiones favorecen múltiples aprendizajes emocionales.
    Este tipo de juegos, como sucede en la parte inicial de la sesión han de ser meticulosamente seleccionados y sobre todo practicados. Muchas veces, los de vuelta a la calma, o no se diseñan en las sesiones o vamos tarde y no se practican.

    Efectivamente Esteban, entrada y reflexión bastante buena...

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    1. Muchas Gracias Juan Carlos. Es cierto lo que comentas, la vuelta a la calma es ideal para reflexionar sobre el trabajo de los alumnos/as así como los posibles problemas encontrados, bien enfocada puede ser un gran recurso para fomentar los aprendizajes emocionales. Saludos amigo.

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