jueves, 25 de junio de 2015

¡OTRO CURSO QUE SE VA!

¡Otro curso que se va! Hace nada empezamos el curso en septiembre, y ya estamos en junio, a las puertas del verano. Este curso ha sido especialmente duro, puesto que he vivido una nueva experiencia, he tenido que compaginar la tarea de tutor de primaria con la de especialista de educación física.

A principio de curso me ofrecieron la posibilidad de coger la tutoría de un quinto de primaria. El centro se había adscrito al plan de cultura digital del intef, y como condición para llevar a cabo dicho plan, exigían que en los quintos se utilizaran metodologías activas y nuevas tecnologías para desarrollar los procesos de enseñanza y aprendizaje. De ahí surge el ofrecimiento. Puesto que nadie del claustro quiso meterse en dicho "berenjenal". 

A mí, en principio, no me llamaba mucho la atención la propuesta, pero pasado un tiempo, pensé que podría ser una buena oportunidad para aprender y ser mejor docente. Al final decidí aceptar y como condición puse que viniera conmigo de paralela mi compañera y amiga @angeleslara3, sin la cual, no podría haber sacado para adelante la tutoría, ella ha sido una gran ayuda en todos los aspectos.

Entre los dos hemos formado un gran equipo. Nos hemos reído, hemos aprendido, nos hemos enfadado, nos hemos agobiado, pero hemos sacado el trabajo y hemos visto el resultado al final de curso en nuestros alumnos/as. Esos "pequeños bajitos" que nos sorprenden cada día, que no aprenden de lo que le decimos, aprenden de lo que somos nosotros. ¡Qué equivocados están algunos! Muchas veces ponemos el énfasis en los contenidos y nos olvidamos de lo más importante, el corazón. El primer requisito para que un alumno aprenda en la escuela es que sea feliz en ella, a partir de ahí, ya nos podemos preocupar de los contenidos. En mi experiencia de este año he visto a niños transformarse, por la sencilla razón, de que han visto que me preocupaba por ellos, de que los ayudaba, de que los escuchaba, de que me quedaba con ellos teniendo charlas informales hasta las tres de la tarde, me convertía en un niño más.

domingo, 14 de junio de 2015

Menos pantallas y más actividad física.

Un estudio realizado en el Reino Unido en 2012 en niños de 0 a 4 años revela que el 27% usa ordenador y el 23% usa Internet. Los adultos, pensamos, que las nuevas tecnologías van a mejorar el aprendizaje de nuestros hijos. 

Habría que hacerse la siguiente pregunta:
¿Aprenden a través de la pantalla? Los estudios demuestran que los niños pequeños no aprenden palabras nuevas u otros idiomas a través de los DVD, por muy educativos que sean, es más, incluso algunos hablan del efecto deficitario del vídeo equivalente a una especie de déficit de realidad en los aprendizajes a través de la pantalla, comparándolo con una demostración en directo.

También hay estudios que establecen una relación entre el consumo de pantalla durante los tres primeros años y problemas de atención a los siete. De hecho, la Academia Americana de Pediatría recomienda evitar que los niños vean las pantallas hasta los dos años por considerar que los estudios apuntan a que se producen más efectos negativos que positivos. En la actualidad, vemos como padres y familiares, dejan las tabletas y smartphones a sus hijos pequeños con el objetivo de que se entretengan, ignorando que ese simple gesto (dejar el móvil) puede ser perjudicial para sus hijos, nietos, sobrinos, etc. 

Para un buen desarrollo de la personalidad, los niños pequeños en sus primeros años de vida necesitan relaciones interpersonales con su cuidador principal. Los niños necesitan realidad y una educación humana.

En otro estudio se relaciona el consumo de televisión de los niños de cinco años con problemas de atención y concentración a los once. Esos estudios indican que los efectos de la televisión no son solo perjudiciales en niños por debajo de los dos años, sino que además pueden permanecer en el tiempo, por lo tanto la pantalla no contribuye al buen desarrollo de los niños, más bien lo contrario.

Hemos de tener en cuenta todos estos datos y estudios, para tomar las medidas oportunas. Las nuevas tecnologías han supuesto un avance muy importante en nuestra sociedad, pero hemos de ser coherentes en su uso. Nuestros hijos, sobrinos, nietos y alumnos no necesitan pantallas para aprender, necesitan la realidad, necesitan experimentar con el mundo exterior y con sus iguales.

La actividad física es un factor muy importante ya desde los primeros años de vida, se habla de estimulación, estimular al niño colocándole en el suelo para que ponga en marcha todos aquellos mecanismos que le permitan moverse, empezando por reptar, gatear, andar y finalmente correr. Teniendo un desarrollo adecuado por cada una de las etapas descritas. Para posteriormente, con el inicio de la escuela, poder ir perfeccionando todas estas habilidades. De ahí la importancia de la actividad física en la infancia, a través de ella se mejoran las habilidades motrices, las relaciones interpersonales con los iguales, el autoconcepto y la autoestima. Todo ello en la realidad, en la realidad del mundo en el que viven, no mirando a través de una pantalla.

Fuente consultada: Educar en la realidad. Catherine L,Ecuyer.

Fuente: http://vinetas-vrf.blogspot.com/2012/01/vinetas-de-faro-1-quincena-de-enero.html