Pestañas del blog

sábado, 12 de marzo de 2016

DESCUBRIENDO EL DATCHBALL.

A principios de curso descubrí a través de las redes sociales un nuevo juego denominado "DATCHBALL", se trata de un juego de diana móvil similar al "balontiro" o "quemado" pero con reglas diferentes. Se caracteriza por ser un juego con mucho dinamismo y que ha causado furor entre mis alumnos.

En primer lugar, tenía pensado simplemente probarlo en clase, de manera aislada, para ver si funcionaba y los alumnos entendían la dinámica del juego. No tenía previsto incluirlo en mi programación, quería introducir "Kinball", pero un problema con el material hizo que me tuviera que plantear una nueva unidad para mis alumnos de sexto nivel de primaria. Y así fue como opté por el "DATCHBALL". Ya os digo que ha sido todo un éxito y los alumnos están enganchados, hasta tal punto, que me han pedido realizar una liga a la hora del recreo, seguramente, comenzaremos en el tercer trimestre.

Para los que queráis más información os dejo el siguiente enlace, donde podéis poneros al día de todo lo relacionado con este juego. (reglas, torneos, mundiales)

A continuación os voy a dejar también un vídeo tutorial sobre las reglas del DATCHBALL, muy útil para conocer en profundidad el juego.


                               


En mi caso, yo he introducido algunas variaciones, pero la esencia del juego sigue vigente. Suelo colocar una cuerda de tracción para dividir el campo de juego, y a ambos lados de la cuerda suelo colocar tantos aros como participantes hay en cada uno de los dos equipos, de esta forma cuando uno es alcanzado por un balón, se introduce dentro de un aro, y así sucesivamente. Cuando algún compañero realiza un "AIRE", siempre sale el compañero que esté ocupando el primer aro, y los demás avanzan un sitio en el aro. También he introducido la posibilidad de utilizar escudos (bloques cuadrados de psicomotricidad), uno por equipo, que les sirve para protegerse de los balones. Algunos se han vuelto auténticos escuderos. Lo mejor de todo es las posibilidades que ofrece, trabajas todo tipo de habilidades motrices, la concentración, la atención, la estrategia, la toma de decisiones, el trabajo en equipo, la colaboración y es totalmente integrador, todos los alumnos tienen posibilidades de tener éxito. En mi caso, los equipos suelen estar formado por el mismo número de chicos que de chicas, y suelen ser normalmente equipos de ocho o nueve alumnos. A continuación, os voy a dejar un vídeo de mis alumnos jugando durante una de las clases de esta unidad didáctica en el que podréis apreciar lo que os cuento.





Al principio de la unidad empezamos realizando formas jugadas para entrenar las diferentes habilidades que se utilizan en este juego. Estuvimos realizando juegos donde poníamos en práctica los lanzamientos y las recepciones, con miras, a mejorar dichas habilidades. Es una pasada como han mejorado los alumnos desde el primer día. A todos los docentes de Educación Física que todavía no lo hayan probado, ¡ya les está faltando tiempo! ¡Vuestros alumnos van a alucinar! Yo lo tengo claro, lo introduzco fijo todos los años en mi programación.

Para terminar he realizado un pequeño #visualthinking sobre "DATCHBALL" para que os hagáis una idea general del juego y su extensión por diferentes puntos de toda España. Dar las gracias a toda la familia del "DATCHBALL" por su labor incansable y por hacerlo llegar a todos los rincones del planeta. 

En Ceuta, ya jugamos a "DATCHBALL". ¡Y nos flipa mogollón!.


Espero que disfrutéis del post y lo pongáis en marcha.

Un abrazo a todos.




domingo, 7 de febrero de 2016

PROYECTO "HORMIGAS COOPERATIVAS".

Este año, sin lugar a dudas, estoy más centrado en lo que me gusta. Sí, en mi área, en Educación Física. El año pasado tuve que ser tutor, y aunque fue una experiencia enriquecedora por todo lo que aprendí, he de reconocer, que donde realmente disfruto es en el patio.

Como principal objetivo este año, me propuse, probar nuevas experiencias. Durante el verano estuve ojeando diferentes temáticas para poder llevar a cabo en mis clases, y en eso andamos, probando.

A principio de curso, apareció la posibilidad de inscribirme a la quinta edición del proyecto de "Hormigas cooperativas", coordinado por mis compañeros Sonia, Tony y Manuel, había escuchado de su existencia en el Congreso de Actividades Físicas cooperativas de Vélez Málaga, pero en realidad, no sabía muy bien en que consistía eso de las "hormigas".

Investigué por la red en su web, os dejo aquí el enlace: Hormigas cooperativas, y me informé de todo el proyecto. Su temática principal son los retos o desafíos cooperativos, un tema que me gusta mucho y que funciona bastante bien en las clases, como pudo comprobar mi compañero @kiscovazquez hace poco y que expuso perfectamente en una de sus entradas en su blog "El valor de la Educación Física". ¡No lo dudé! Me inscribí y posteriormente se lo comenté a mis alumnos de sexto de primaria, los elegidos para llevar a cabo el proyecto. A todos ellos, les entusiasmó la idea.

En dicho proyecto, debes proponer una unidad didáctica sobre retos, utilizando la metodología del aprendizaje cooperativo. Por ello es necesario hacer grupos heterogéneos y definir los roles de cada uno, los cuáles irán rotando en cada una de las sesiones propuestas.

En un principio, lo ideal es hacer grupos de cuatro o cinco, sobre todo si los alumnos no tienen mucha experiencia en este tipo de metodología. Al principio suele haber dificultades, pero forma parte del "paquete".  En mis clases, salieron seis grupos de alumnos, tres estaban formados por cuatro alumnos y otros tres formados por cinco alumnos (clase de 27 alumnos). Antes de realizar los equipos, realicé un pequeño sociograma para conocer afinidades y rechazos, con la meta de que trabajaran correctamente. Pretendía que todos los alumnos estuvieran contentos con los grupos que les había tocado. Es la opción que yo utilicé para minimizar los posibles problemas que suelen surgir, hay muchas más.

domingo, 17 de enero de 2016

Congreso de Actividades Físicas Cooperativas. Barcelona 2016.

Hace dos veranos tuve la suerte de acudir al noveno Congreso de Actividades físicas cooperativas que se celebró en Vélez Málaga. Llevaba varios años interesándome por el tema, investigando por la red y documentándome a través de diversa bibliografía relacionada con el aprendizaje cooperativo. Desde el principio me pareció una temática muy interesante y en todo momento me ha llamado muchísimo la atención. Así que no lo dudé, en el instante que salió la inscripción, la eché (el mundo cooperativo me conoce como el chico del globo verde), por ser la primera inscripción del congreso. Un detalle por parte de los organizadores. Ahora se celebra la décima edición en Barcelona, en la cual espero volver a reencontrarme con toda la familia cooperativa.

Este congreso supuso para mí un soplo de aire fresco, un rayo de luz a la esperanza, conocí un montón de "locos" en busca de otra forma de entender la educación física en particular y la educación en general. Todos luchan por lo mismo desde sus diferentes ámbitos (universidad, institutos, colegios), pero todos, con un fin común: desarrollar la cooperación en nuestras escuelas.

Desde el primer momento que llegué allí, sentí todo tipo de vibraciones positivas, esas vibraciones que sólo una persona cooperativa es capaz de transmitirte. Encontré mi lugar. Encontré una causa a la que unirme. Me ilusioné con nuevas formas de dar clases. Aprendí de todos mis compañeros. Aluciné con todas y cada unas de las ponencias, comunicaciones y talleres a los que acudí y que mis compañeros habían implementado en sus aulas. Y encima, algunos de los allí presentes, me brindaron su amistad. Para mí es un enorme privilegio tener contacto con estos "monstruos de la cooperación".

Yo simplemente soy un humilde maestro, al que le habéis mostrado el camino a seguir, y que cada día intenta pasárselo bien con sus alumnos, fomentando, en la medida de sus posibilidades, la cooperación. Todavía tengo que aprender mucho de todos vosotros.

Desde este espacio, agradecer a todos aquellos que mantienen el contacto conmigo, y con los cuales intercambio opiniones y comentarios a través de las redes sociales. Puede que alguno se me escape......pero así a bote pronto cooperativo, doy las gracias a Carlos Velázquez, Javier Fernández Rio, Joan Toll, Txema Córdoba, Eduardo Jofre, Jorge Palomares, Judith Fernández, Nai Sv, Antonio Rodriguez (Nono), José Manuel Rodríguez, Fernando Vaquero, Angel Pérez Pueyo, Margarida Sa pires, Jesús Vicente Ruíz Omeñaca y Nicolás.

A todos ellos mi agradecimiento, por sus libros, por sus artículos y por sus opiniones.

Por ello desde este espacio, me gustaría animar a todo aquel que lea este post, a inscribirse al décimo congreso de actividades físicas cooperativas. Te prometo que te lo pasarás genial, y además aprenderás divirtiéndote. ¡No lo dudes, inscríbete!

A modo de regalo, he creado un #visualthinking del congreso, para que os hagáis una idea de su organización. Dicen que una imagen vale más que mil palabras.


No quiero despedirme sin antes recordar y dar, mi más sincero pésame, a los familiares y amigos de José Juan Barba, que desgraciadamente, nos dejó hace unos días. Descansa en paz amigo, seguro que allí en el cielo, ya estás empezando a organizar el congreso para cuando todos nos volvamos a reunir. Gracias por todo. Tus enseñanzas serán eternas.


Un abrazo cooperativo. Esteban de las Heras.




domingo, 13 de diciembre de 2015

CONDICIÓN FÍSICA.



Fuente: PAWS.

Durante este trimestre hemos trabajado la condición física, el año pasado intenté trabajarla de manera cooperativa utilizando la técnica de marcador colectivo. Este año he intentado utilizar una metodología híbrida, utilizando tanto la metodología cooperativa como la individualizada.

Comenzamos trabajando en las primeras sesiones la resistencia, a través de la carrera de larga duración. Este contenido suele gustar poco a los chavales, por lo que hay que buscar estrategias para proponerlo de forma interesante al alumnado. Eso de "correr por correr" no tiene mucho sentido para ellos. Ahora, si le proponemos un reto a superar, su motivación sube como la espuma, y se pegan más tiempo corriendo del que se creían que eran capaces.

En una primera sesión, estuve trabajando la técnica de carrera a través de una forma jugada,  denominada carrera de habilidades. Dividía la clase en cuatro grupos, los cuales se colocaban en cada una de las esquinas del patio del centro, en cada ancho del patio se realizaba una habilidad (Talones a glúteos y Skipping) y en los largos se corría a un ritmo sostenido, no muy rápido. Para salir a realizar las tareas a lo ancho o largo del patio, antes, tenían que jugar entre ellos en su esquina, en parejas (estaban puestos en grupos de 6 o 7) a piedra, papel o tijeras. El que ganaba salía a realizar la tarea, el que perdía, tenía que buscar a otro compañero, y hasta que no ganaba no podía salir. Es una forma de que los niños corran, descansen y a la vez jueguen. El simple hecho de tener que jugar en las esquinas, cambiaba la motivación de correr, se pegaron toda la clase dando vueltas al patio y trabajando la técnica de carrera sin apenas darse cuenta. Estaban jugando y se lo estaban pasando bien.

En las siguientes sesiones, ya propuse una metodología cooperativa, explique la importancia de llevar un ritmo sostenido en una carrera de larga duración, entre 140 y 160 pulsaciones, la toma de pulsaciones y el uso del cronómetro. Elaboré una ficha de registro, para que anotaran los tiempos y las vueltas que iban dando. Y dividí la clase por tríos. De tal forma un compañero hacía la función de corredor, otro compañero controlaba el cronómetro y el último era el encargado de anotar tiempos y vueltas en la hoja de registro. Los roles iban cambiando en cada una de las series propuestas, que fueron aumentando en sucesivas sesiones. Empezamos con diez series de doscientos metros, posteriormente seis de trescientos metros y terminamos con cuatro de quinientos metros. El alumnado se daba cuenta en cada sesión de las pulsaciones que tenía al terminar cada serie, si estaba dentro de los parámetros establecidos o no, adecuaba el ritmo de carrera para poder aguantar sin problemas, se daban cuenta de que si salían muy rápido, no podían aguantar ese ritmo. Aprendían a manejar el cronómetro. Averiguaron que si todas las vueltas la realizaban más o menos en un mismo tiempo, significaba que estaban corriendo a un ritmo sostenido. Vieron que algunos compañeros son capaces de ir más rápidos que otros, y mantenerse dentro de los parámetros establecidos (140/160 pulsaciones).

En las siguientes sesiones, estuvimos trabajando la fuerza, a través de pequeños circuitos donde introducía ejercicios de crossfit adaptados al nivel de los alumnos. Los enseñé a realizar flexiones, y flexiones adaptadas (apoyando las rodillas) para aquellos que tenían más dificultades, realizaron planchas en parejas en las que tenían que pasarse una pelota para trabajar la zona del core, aprendieron a realizar sentadillas, prestando especial atención a la posición de la espalda a la hora de realizar la flexión de cadera,   propusimos la realización de desplazamientos poco habituales (cuadrupedias y reptaciones) que nos sirven para trabajar toda la musculatura del cuerpo, también propusimos juegos de tracción y de empuje, prestando especial atención a las medidas de seguridad y a la realización adecuada de las tareas propuestas.

Por último, en las últimas sesiones, trabajamos la velocidad, a través de juegos de velocidad de reacción y carreras de relevos, proponiendo multitud de variantes en su realización.

En todas y cada una de las sesiones, como vuelta a la calma, se trabajó la flexibilidad, haciendo hincapié en la realización adecuada de los ejercicios, y poniendo el énfasis en aquellos músculos más implicados en la realización de las tareas propuestas.

Para terminar, en la última sesión, elaboramos un circuito con diferentes pruebas en las que se trabajaban las diferentes cualidades físicas básicas, dividimos la clase en varios grupos, e iban realizando las actividades propuestas, posteriormente se les concedía un tiempo de descanso, entre dos o tres minutos, donde tenían que rellenar una ficha, indicando la cualidad física trabajada en ese ejercicio. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

ALTERNATIVA LÚDICA PARA LOS DÍAS DE LLUVIA.

Los maestros de Educación Física solemos tener el handicap en nuestras clases de las condiciones meteorológicas. No hay semana que no mire el tiempo. Hemos de ser conscientes de que dichas condiciones alteran nuestra programación, máxime, si además, tienes que compartir gimnasio con tu compañero de profesión (mi caso). Es cierto, que te repartes ciertas horas con él, pero en ocasiones, no tienes más remedio que quedarte en el aula. Yo soy de patio, no me gusta nada quedarme en el aula. Pero, cuando no tengo más remedio, tengo que aceptarlo.

De eso trata la entrada de hoy, de proponer una alternativa atractiva para los alumnos cuando las condiciones climáticas no son favorables, he de resaltar que esta idea no es mía, pertenece a Alberto Navarro Elbal, en este enlace podéis visitar su web, donde encontraréis interesantes recursos para EF trabajados desde el punto de vista de las competencias. Muy recomendable.

Hace algún tiempo, le vi al bueno de Alberto, una atractiva actividad para realizar en el aula. Se trataba de construir un tablero de un juego de mesa, siguiendo una serie de instrucciones propuestas por el profesor, pero dejando libertad al alumnado, intentando fomentar su creatividad e imaginación. Hoy en día está muy de moda el término #gamificar, que se puede definir como el empleo de mecánicas de juego con el fin de potenciar la motivación, el esfuerzo y otros valores positivos comunes a todos los juegos. Se trata de una poderosa estrategia para motivar e influir en grupos de personas. Por ello, puede ser un buen recurso para #gamificar el área de EF, fundamentalmente los días de lluvia.

La propuesta que realiza Alberto es la siguiente: (aunque yo la he modificado un poco). A continuación paso a describir el planteamiento de la tarea:


  1. Los alumnos van a construir un gran tablero del juego de la oca.
  2. Para ello le vamos a proporcionar un folio con 20 casillas en blanco dibujadas, en las que sólo vamos a marcar la SALIDA y la META. Los alumnos traerán luego de casa un cartón tamaño A4 (o similar), para pegar su tablero coloreado y ser así más consistente.

  1. El resto de casillas las van a tener que rellenar los niños siguiendo las siguientes premisas:
    1. Tienen que dibujar al menos cuatro ocas y entre ellas tiene que haber al menos tres casillas de distancia. (pongo tres como ejemplo, pero puede ser a gusto del consumidor).
    2. Tienen que dibujar al menos dos casillas como PRISIÓN y entre ellas tiene que haber al menos siete casillas de distancia.
    3. Tienen que dibujar tres colegios que tienen que estar a la misma distancia uno de otro (equidistantes)
    4. Las casillas sobrantes las podrán decorar sobre la temática que quieran pero no tendrán efecto sobre el juego.
    5. Construir dos o tres fichas y un dado para poder jugar (se puede construir como una actividad más o traer de casa, a gusto del consumidor)
Vamos ahora con el desarrollo del juego: Una vez terminado el tablero, nos disponemos a jugar por parejas al juego de la oca con las siguientes reglas.

  1. Cuando uno cae en una OCA, se avanza a la siguiente pero no se vuelve a tirar.
  2. Si se cae en la casilla PRISIÓN, se vuelve a empezar.
  3. Aunque se saque un seis, no se vuelve a tirar.
  4. En la casilla COLEGIO, cada dueño de su tablero, acordará una tarea motriz aprendida en las clases de EF. (ejemplo: flexiones, sentadillas, skipping en el sitio, abrir y cerrar piernas, subir y bajar de la silla durante 1 minuto, hemos de recordar que estamos en el aula, y no disponemos de mucho espacio, actividades que puedan llevarse a cabo sin mucho revuelo)
  5. Se tiene que entrar de forma exacta a la casilla de META.
  6. Se disputarán dos partidas, cada una de ellas sobre tableros distintos (de ahí las parejas) y con la regla de la casilla de COLEGIO, diferente. No pueden elegir una misma tarea motriz.
A continuación os voy a dejar algunas fotos de los tableros realizados por mis alumnos, en uno de esos días tristes de lluvia. Todo imaginación y creatividad. Ya siempre traen el tablero en la maleta, y cuando nos quedamos en clase, piden jugar con ellos. Es una alternativa lúdica a realizar dentro del aula.

Tablero de Nordin de 6º A. 


Tablero de Nur 6º A



Pues esta es la entrada de hoy, espero que vuestros días de lluvia sean más llevaderos y lo pongáis en práctica cuando tengáis ocasión. Puede adaptarse para cualquier curso de primaria.

Espero vuestros comentarios, opiniones e ideas. Entre todos nos retroalimentamos.
Un fuerte abrazo.




viernes, 23 de octubre de 2015

En ocasiones me siento perdido.......

En muchas ocasiones tengo la sensación de estar perdido. De encontrarme en un bosque, andando entre los árboles, sin ver, sólo en la oscuridad. Así podría definir como me siento en algunos momentos en mi trabajo: soy docente de Educación Física.

Hace poco leía una entrada en el blog JUSTIFICA TU RESPUESTA con el título de  docentes resilientes,  en ella se habla sobre las adversidades a las que nos enfrentamos diariamente. En el post se distinguen dos: ambiente de aula o centro escolar, haciendo referencia al número de alumnos, sus malas conductas, así como, a la mala o nula relación con los compañeros y a la situación personal, que hace referencia a tu estado de ánimo.

Quiero centrarme en esta segunda. Es cierto, a veces, el desánimo se apodera de mí. Es como el lado oscuro de la fuerza. Pasan por mi cabeza multitud de pensamientos: ¿seré válido para la docencia? ¿estaré haciendo las cosas bien? ¿Disfrutan mis alumnos conmigo? ¿aprenden algo? 

He pasado tardes enteras preparando clases para el día siguiente, visualizando como podrían desarrollarse, analizando las estrategias a implementar previendo los posibles problemas, poniéndome en el papel de los alumnos (si yo fuera un alumno de 11 años, ¿esta clase me gustaría?). Cuando vas planificando, te vas imaginando su desarrollo en la cabeza. Es el mejor momento. Te ilusionas pensando que todo va a salir genial. Te pega el subidón. Estás convencido. Te dices a ti mismo: "¡tengo una clase preparada para mañana que van a flipar!". Y resulta que llegas al día siguiente y la clase es un fiasco. Tu autoestima por los suelos. Te caes. Te derrumbas. Te desmoronas.

Algunas veces, tengo ganas de liarme la manta a la cabeza, pedirme una excedencia y estar un año formándome en diferentes temáticas. El desasosiego me atrapa. Me agobio. Me asusto. Empiezo a dudar de mi mismo. De la formación que he recibido. Dudas y más dudas que me hacen entrar en un bosque. Adentrarme en la oscuridad. Querer perderme.

Una vez allí, sólo y a oscuras, es cuando empiezo a reflexionar. Aparecen todos mis "monstruos" gritándome: ¡No vales para esto! ¡La docencia no es lo tuyo! ¡Eres un pésimo maestro! Y en ese preciso instante, es cuando algo dentro de mí brota, empiezo a recordar mis comienzos, los buenos momentos pasados con mis alumnos, las buenas experiencias vividas: leer ¡Qué gran aventura!Retos del cole, todo aquello que hace que me sienta orgulloso de ser docente. Y empiezo a notar como la oscuridad se disipa, como la luz empieza de nuevo a brillar, es lo que mi compañero Santiago Moll identifica como resiliencia. Eso hace que vuelva a luchar, que no me dé por vencido.

A través de estas líneas, simplemente, quiero mostrarte mis miedos a nivel personal, los cuales, no tienen por qué coincidir con los tuyos. Puede que alguien se identifique con lo que aquí expongo o puede que no, que solamente me pase a mí. Simplemente me apetecía escribir. Para terminar voy a compartir con vosotros la siguiente viñeta. ¡No olviden nunca lo que en ella se lee!

Un abrazo.

Fuente de la imagen: Joan Turu.
"Yo y mis miedos. Ni ellos son tan grandes ni yo tan pequeño".





domingo, 6 de septiembre de 2015

Horarios de Educación Física.

Mi compañero Juan Carlos Muñoz Díaz realiza una reflexión en su blog sobre los horarios de la asignatura de Educación física, aquí podéis ver el post completo. ¡No tiene desperdicio! A continuación he colocado mi opinión con respecto al tema en un comentario, aquí podéis disfrutar de dicho comentario:

¡Hola Juan Carlos! Yo tengo la "suerte" de tener este año tres sesiones de 45 minutos en cada uno de los cursos, desde primero a sexto, aunque yo sólo impartiré clases a los primeros, cuartos y sextos, reparto estipulado por el equipo directivo con mi compañera de Educación física, la cual se encargará del resto de la etapa.

A lo que vamos, es de risa, establecer el horario de las sesiones en 45 minutos. No lo entiendo. Cuando por ley, se habla de la posibilidad de establecer un horario de 45 a 60 minutos en función de las necesidades del centro. Como tú bien comentas en tu post, con este minutaje prácticamente no da tiempo a nada (subes y bajas, sacas material, explicas, etc) así que de nuevo toca reinventarnos.



Los tecnócratas de turno deberían de reflexionar sobre la propuesta curricular, y eliminar ciertas asignaturas, ¿de qué vale una asignatura de valores? ¿Explicar valores de forma teórica una vez a la semana? ¿Explicar lo que es el respeto, la cooperación? Pero si en nuestro área ya se trabajan todos estos aspectos, y lo mejor de todos, no es que se trabajen, es que se viven en primera persona, y a través de una fuente de motivación inagotable como es el juego. ¿Por qué no aumentamos las horas de Educación Física a 5 sesiones semanales y eliminamos aquellas que prácticamente no sirven de nada?

En fin. Es un sin sentido. La administración desgraciadamente no suele escuchar mucho y así nos va. Seguiremos en la lucha, en los patios, con calor, frío, viento o lluvia. Dándole la importancia que se merece a nuestra asignatura, demostrado por numerosos estudios.


Fuente: www.abc.es